sábado, 4 de agosto de 2012

La Creación

"En el principio creó Dios los cielos y la tierra.  Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas." Gén. 1:1 y 2


"Y dijo Dios:  Sea la luz; y fue la luz". Gén. 1:3


"Y vio Dios que la luz era buena y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz 'Día', y a las tinieblas llamó 'Noche'.  Y fue la tarde y la mañana un día".  
Gén. 1:4 y 5


"Luego Dios dijo:  Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas... y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión.  Y fue así.  Y llamó Dios a la expansión 'Cielos'.  Y fue la tarde y la mañana el día segundo".  Gén. 1:6-8


"Dijo también Dios:  Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco.  Y fue así.  Y llamó Dios a los seco 'Tierra', y a la reunión de las aguas llamó 'Mares'.  Y vio Dios que era bueno". Gén. 1:9-10


"Después dijo Dios:  Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra.  Y fue así.  Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género.  Y vio Dios que era bueno.  Y fue la tarde y la mañana el día tercero".  Gén. 1:11-13


"Dijo luego Dios:  Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra.  Y fue así.  E hizo Dios las dos grandes lubmreras; las lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas.   Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto". Gén. 1:14-19




"Dijo Dios:  Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.  Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie.  Y vio Dios que era bueno.  Y Dios los bendijo, diciendo:  Fructificad y miltiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves de la tierra.  Y fue la tarde y la mañana el día quinto".  Gén.1:20-23



"Luego dijo Dios:  Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie.  Y fue así.  E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie.  Y vio Dios que era bueno."  Gén. 1:24 y 25








"Entonces dijo Dios:  Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.  Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó.  Y los bendijo Dios y les dijo:  Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra."  Gén. 1:26-28


"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.  Y fue la tarde y la mañana el día sexto."  Gén. 1:31

"Fueron pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.  Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.  Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación".  Gén. 2:1-3



Podremos creer en otras teorías sobre el origen, pero no podemos negar que existe un Dios Creador, Sustentador, Omnipotente y Omnsapiente, que está por sobre todo los que nuestros ojos pueden ver.


Desde el nacimiento de cualquier ser viviente en la tierra sea vegetal o animal, la metamorfosis que sufren las cosas por crecimiento biológico natural que corresponde a cada especie según su género, la reproducción y contrucción de ADN para cada ser que determina su forma, su color, su estilo, su vida; podemos asegurar que somos concebidos como seres completamente diferentes unos de otros.  La complejidad de las estructuras celulares, físicas, y corporales;  la composición de cada cosa en esta tierra y su función en ella; las inexplicables fuerzas de la naturaleza;  las leyes de gravedad, las contexturas de las cosas, las transformaciones, y mucho más; nos determinan que un ser humano no pudo haberlo hecho.


Es difícil pensar que fuimos creados por una explosión, o por la evolución de las especies, o por seres extraterrestres creadores de hombres para su servidumbre.


Por esto y mucho más, podemos confiar en la Palabra de Dios, que es la más segura, que hemos sido creados por un Dios a imagen y semejanza suya.

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